lunes, 6 de octubre de 2008

SENDERO


Cierro los ojos entonces y sigo a pesar de todo... sabiendo que es demasiado fino el sendero en esta hora, y la que tiembla no es la duda de habitar algunas raresas, sino más bien es la tierra misma la que tiembla en silencio buscando acomodarse para dar esa idea original de que algo está ordenado, desde que alguien midió y mintió las cosas en partes iguales, en tiempos iguales para todos.
Y yo sigo extrañado con la fiebre de un sueño anterior, que supo batirse en duelo con mi alma en otra parte de esta historia y del cual ahora soy su rehén, pero en un todo inconmensurable lejos del día, y más lejos aún de este dolor de mi boca que busca palabras para entender lo que pasa...

domingo, 14 de septiembre de 2008

EL BALCÓN


Imposible quitarme la idea de este lugar, la costa bañada
por el gran río Paraná...
Todo guarda para mí un enigma solo parecido al de los grandes baúles polvorientos.
La clara visión de los muertos en elegir balcones próximos al cielo,

tumbas grises,
un crucigrama de pequeñas cruces custodiadas por grandes esqueletos de reptiles.
Un par de niños corriendo por barrancas, tremendamente hermosas donde abunda un verde de fantasía.
¿Será ése el lugar?.
O es que el único cementerio nos vive en la memoria.


(Cementerio Alemán- Colonia Progreso)

martes, 26 de agosto de 2008

QUIETO

NAVEGA QUIETO sobre la espalda transparente de esa superficie que ahora lo cubre todo, que hace siglos que todo lo cubre, quietud de átomos, silencio de moléculas son los detalles de esa espalda, de ese rostro rasurado por el filo del metal, frío- azul el reflejo de si mismo en el círculo del espejo, atravesado por un rayo de luz en una dirección desconocida y luego el páramo interminable de ese instante, que en el hombre significa nada, y en los vegetales fertilidad, y en las estrellas movimiento y en el tiempo que todo lo posee una secuencia hecha de ausencias humanas entonces, anudadas a otras iguales de otros hombres y en un número imperfecto miles en el planeta.

Un caso de irregularidad dirán los sabios!!!
Por supuesto que siguen equivocados.

martes, 19 de agosto de 2008

INSTANTE EN LA NIEBLA




Solo necesito saber en que parte de mi cuerpo, del espíritu o del alma, está guardada la palabra inicial, la del secreto, la de la sabiduría, la de la selva virgen que apaciguó el dolor de sus hijos. La palabra inicial, la única sagrada, la que nunca más diría sangre sino ríos de vida...
Locura, muerte, espanto, delirio, ayúdame a preguntar al “dios” del gran libro, si es así que se hace llamar.
¿Cuál fue la primera palabra que se atrevió a pronunciar en América?... y así borrar definitivamente a las demás.

domingo, 10 de agosto de 2008

QUIZÁS


...quizás ahora estas aguardando las cenizas, que yo mismo aguardo sentado, y acaricio luego esa ausencia, y recorro el perfume de tu cuerpo inmóvil con la yema de mis dedos mientras mi mirada se enciende rojo de fuego, matando toda venganza... aguardando... porque las cenizas siempre maduran en la espera certera del amor, y este fuego es infalible y no conoce resistencias.

miércoles, 6 de agosto de 2008

OTRO INSTANTE


Descomunal resplandor de la siesta, esa sustancia letal, ese rayo de luz único que detiene el tiempo (para siempre?)...la calma entonces en la metamorfosis de los réptiles y del hombre y su razón.

La piel reseca de la la iguana sobre la tibia arena, la siesta que sabe esconder a la serpiente y sus hombres en reflejo...la adherencia de la chicharra sobre la piel de esos árboles ciertos en hilera iluminados!!!!paisaje de amarillo, fantasma de viento norte, de eso también fuimos hechos...y de un beso de la noche, solo uno.

domingo, 1 de junio de 2008

JUNIO


La noche toda esa sentencia… el silencio abominable e inicial, sin la sospecha del fuego siquiera.
Sin nada creado aún sobre la faz oscura y fría de todo lo innombrado, solo esta redondez mamífera que me acecha como al primer hombre-bestia, la que lastima mi lengua, la que incendia mi razón sin tregua, la que me hace correr veloz por el final de las entrañas de la tierra.
Sobre los bordes de los oscuro, sonidos animales inferiores en espera, sin raza, sin medida, sin instinto, se anuncian desde la distancia que siempre sabe guardar la grama húmeda.
Entonces si estos ojos abiertos como de niño, que se adelantan al asombro cuando las estrellas bajan de su bóveda, del origen de todo, para lamer mi existencia, para parirme definitivamente, para darme un signo, una edad supuesta en un tiempo que al fin comienza.
Y ya no es solo silencio, ahora es mi palabra la que como espada funda LA NOCHE, LAS ESTRELLAS, LOS PERROS.
La que me hace hombre a la luz de mi razón, la que al fin te pone un nombre, la que modela tu cuerpo con barro, la que me permite el pecado de haberte creado.